Los molinos de viento tradicionales aprovecharon la energía del viento para moler grano durante siglos antes de que las máquinas de vapor los sustituyeran. Los Países Bajos llegaron a tener más de 10.000 molinos en funcionamiento hacia la década de 1850, usados no solo para moler sino también para bombear agua fuera de los pólderes. Las cuatro aspas están inclinadas como alas de avión para captar el viento, y la cúpula superior gira para orientarlas hacia la brisa. Dibujo para colorear de un molino de viento holandés tradicional con cuatro aspas y torre de piedra.